El título de este ensayo hace referencia a un relato del Antiguo Testamento, que habla sobre diez plagas en el Egipto de los faraones. Ahora que resulta interesante que de acuerdo con nuestro concepto moderno de "plaga", solamente seis de las diez calamidades pueden ser consideradas como tales. Se considera plaga a un organismo cuyo crecimiento desmedido desencadena efectos adversos sobre el entorno en que se desenvuelven.
Por ejemplo, las plagas de langostas como la que figura en el relato bíblico, suelen ocurrir de manera repentina, lo cual lleva a una situación de crisis en términos ecológicos. No siempre ha sido fácil identificar las causas que conducen a un crecimiento repentino como el mencionado, pero muchas plagas surgen como resultado de la agricultura intensiva, ya que la acumulación de grandes cantidades de alimento también trae como resultado el aumento en los organismos que aprovechan ese alimento disponible.
Dentro de un contexto del desarrollo histórico de las civilizaciones, resulta imposible concebir el desarrollo de la humanidad a lo largo de los últimos 15 mil años sin la domesticación de plantas y animales, que se llevó a cabo en los sitios de origen de las grandes civilizaciones, en Asia, África, América y Oceanía.

Los centros de domesticación como el que aparece en el enlace
También contamos con ejemplos recientes de la aparición de plagas como consecuencia de un mal manejo agrícola, como la plaga de conejos en Australia o la invasión de gatos ferales en el Archipiélago Juan Fernández de Chile. Todos estos ejemplos tienen en común una causa directa de las acciones humanas, mal planeadas y que simplemente se salieron de control.
Curiosamente, también del Antiguo Egipto surge el caso que vamos a detallar a continuación: la domesticación sui generis del gato y los grandes problemas que actualmente surgen a partir de la dispersión global de este animal, que convirtió al gato de ser un animal sagrado hasta una especie invasora que pone en riesgo la biodiversidad en varios ambientes.
Revisando la domesticación del gato
En el estudio realizado por Claudio Ottoni y colaboradores, se concluye que el gato moderno Felis catus, proviene de los linajes africano y asiático a través de un proceso en el cual la intervención del hombre fue poco relevante al inicio. Es muy interesante comentar cómo esta domesticación difiere en gran medida de los otros animales, ya que el proceso de selección artificial de los gatos durante su domesticación se completó con base en rasgos más acorde con ser objetos de colección.
Muchas de las momias egipcias provenientes del Nuevo Imperio (hace unos 3500 años aproximadamente) corresponden a gatos envueltos en vendas de lino. De aquélla época también datan las estatuas dedicadas a la diosa de cabeza de gato Bastet, protectora de la familia y en especial de los niños pequeños (National Geographic Society, 2004). Sin embargo estas no son las evidencias más antiguas de la convivencia compartida entre gatos y humanos, ya que análisis genéticos datan el inicio de la domesticación hace más de 10 mil años en la región de la Media Luna Fértil. Como se comentó más arriba, el desarrollo agrícola en la zona comprendida desde la desembocadura de los ríos Tigris y Éufrates hasta la costa mediterránea de Líbano y Palestina (la llamada Media Luna Fértil) hace unos 10 mil años, trajo consigo la proliferación de animales que se alimentan de granos y semillas, tales como ratas e insectos. Pero también atrajo a los depredadores de estas plagas, entre los que se encontraban gatos salvajes. La relación entre los pueblos agrícolas y los gatos, resultó provechosa, ya que el ser humano encontró una compañía perfecta para ahuyentar no sólo ratas, sino que quien haya convivido de cerca con los gatos sabe que además de matar ratas y ratones, estos felinos también matan serpientes y otros animales. Hacia el 1 500 a. C. en Egipto, se convirtieron en animales de compañía y control de plagas. A partir de esa época, los gatos fueron cada vez más comunes en Europa, debido a la expansión de Roma que fue llevando animales exóticos a la metrópoli.
Durante los siguientes 2000 años los gatos fueron aceptados tal como eran, pero en la Europa medieval, prevaleció la conducta opuesta: la ailurofobia, es decir el terror patológico e irracional que mucha gente experimenta frente a un gato, en especial los gatos negros. El extremo de este odio desembocó en la cacería y muerte de los gatos. Documentos conservados de esa época incluso describen la tortura y ejecución pública de los gatos atrapados. En estos casos, el odio fue fomentado por la Iglesia que veía en los gatos una de las personificaciones del Diablo. No en vano se considera a esta época como El Oscurantismo.
Los posteriores viajes de exploración y conquista llevados a cabo por reinos europeos, llevaron primero ratas y ratones, y posteriormente gatos a prácticamente a todo el mundo.
Rasgos que favorecieron la selección de los gatos
Entre el aprovechamiento práctico del cazador y la veneración, es bastante probable que los gatos se ganaran la confianza de los humanos gracias a una combinación de caracteres, que es poco usual en otros animales. En primer lugar, los felinos de talla pequeña se pueden considerar como los depredadores perfectos: mortíferos gracias a sus garras y dientes, sigilosos, astutos y rápidos. En segundo lugar, los gatos se ganan la simpatía gracias a varios rasgos de su cuerpo y conducta: (1) las caricias a nivel de los pies de las personas y el ronroneo comunica de manera efectiva su estado de complacencia con la compañía humana; (2) la configuración craneal y sus grandes ojos son similares a los rasgos de niños pequeños, lo que tiene una repercusión psicológica profunda; (3) con sus maullidos logran imitar sonidos vocálicos similares a los de bebés humanos. Esta última característica es particularmente interesante, ya que o bien la similitud entre el maullido y el llanto de los bebés se debe a una feliz coincidencia, o los gatos aprendieron el tipo de vocalizaciones que facilitaron la relación con los humanos, de cualquier manera, dicho rasgo tiene un alto valor adaptativo en lo que respecta a la domesticación.
Este conjunto de características de la conducta felina permitieron el establecimiento rápido de la relación gato-humano, que resulta diferente de la domesticación de otros organismos, tales como las aves de corral o los perros. Generalmente, muchos de los animales que terminaron por convertirse en parte del ganado, fueron atraídos hacia la convivencia humana y seleccionados: aquéllos ejemplares cuya conducta se mostraba menos recelosa a la presencia humana fueron preferidos y criados. De la descendencia de estos animales mansos tenemos a los perros, cerdos, ganado vacuno, etc. Pero en la domesticación de los gatos parece haber seguido un camino distinto: más bien los humanos fueron quienes se habituaron a los gatos. Por esta razón Ratliff en su artículo para National Geographic considera que los gatos se auto-domesticaron.
De cómo el gato pasó de deidad protectora al azote de la fauna
El gato doméstico, al igual que otros felinos, es un depredador sumamente eficiente. Puede cazar cualquier animal más pequeño que él, sea ave, reptil o mamífero, lo cual en sí mismo no es nocivo, pero los gatos domésticos usualmente reciben alimento con regularidad, por lo que cazan simplemente por aburrimiento. Estudios realizados por el Royal Veterinary College en áreas urbanas de los Gran Bretaña muestran que cada gato puede abarcar hasta 3 hectáreas en sus viajes de cacería.
Los gatos desatendidos pueden resultar en un problema mayor, ya que adoptan una condición feral, es decir regresan a su estado salvaje, posiblemente en una o dos generaciones. Actualmente Australia enfrenta una situación de difícil control que ha llevado a sus autoridades a la implementación de protocolos de monitoreo y captura de gatos ferales para proteger a las poblaciones silvestres de animales únicos, tales como los bilbies y numbats.
Un problema similar se presenta en el Archipiélago Juan Fernández de Chile, donde los gatos ferales han llevado a la declinación de las poblaciones locales de reptiles y aves principalmente.
En México, apenas recientemente se reconoce el problema de salud que representa el abandono de perros en la calle, pero todavía no se hace conciencia del impacto ecológico de la liberación de gatos en parques o en zonas cercanas a la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel.
El impacto de la introducción de especies
Además del abandono de los gatos, la historia reciente nos da más ejemplos de los perjuicios causados por la introducción de especies exóticas. La liberación accidental o intencional de organismos dentro de un ambiente ajeno provoca anualmente pérdidas económicas millonarias y repercute en la estabilidad de las comunidades nativas. De acuerdo con la Comisión para el Conocimiento y el Uso de la Biodiversidad (Conabio), entre las pérdidas están: la degradación de ecosistemas; costos socio-económicos relacionados con el impacto directo a la agricultura, silvicultura, pesca y turismo; dispersión de enfermedades y afectación en las tradiciones locales.
Australia es todo un paradigma de lo que no se debe hacer. Desde la colonización europea y en especial a lo largo de los ss XIX y XX, lo que inicialmente parecía una buena idea (conejos para tener qué comer, dromedarios para transportarse a lo largo de los extensos desiertos, nopales como forraje, perros guardianes y de compañía, etc.), resultaron en plagas que rápidamente desplazaron a la flora y fauna nativa.
México no está exento de estos problemas, ya que aunque las islas son más sensibles a la introducción de especies, el ganado y las amplias zonas de monocultivo pueden llegar a ser arrasadas por plagas diversas. Por poner un solo ejemplo, Conabio reporta que el cultivo de nopales actualmente se encuentra amenazado, ya que desde el año 2006 se detectó la llegada al territorio nacional de la palomilla del nopal (Cactoblastis cactorum), la cual afortunadamente todavía se encuentra en la Península de Yucatán, pero que de llegar a la región central, podría acabar con la producción de tunas y nopales.
Y ¿qué hay detrás de tener mascotas?
Si la gente que dice gusta de los animales se conformara solamente con un gato o un perro como mascota, los casos que aquí se exponen simplemente terminarían con una recomendación para ser dueños responsables, sin embargo cada vez es más frecuente que no conformes con mantener en condiciones de confinamiento a un animal, busquen especies exóticas. Así, poco a poco tienen aves de plumaje vistoso, reptiles, tarántulas y peces coloridos. Ya con más dinero, incluso se hacen de antropoides como monos araña y chimpancés, o buscan magia en las lechuzas.
El problema asociado al comercio de especies exóticas abarca distintas dimensiones (Slater y Mussi, 2014). Por un lado se encuentra la venta legal en cadenas de tiendas de mascotas y por otro la venta clandestina a la vista de todos. Las denuncias hechas en redes sociales sobre el maltrato de los animales en las tiendas de mascotas, dan a conocer el dolor por el que pasan esos seres que son vistos nada más como mercancía. Por el otro lado, la venta ilegal de animales exóticos mueve especies catalogadas dentro de alguna categoría de riesgo de extinción en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), que confinan en jaulas cientos o miles de ejemplares, de los cuales muy pocos lograrán sobrevivir a tal maltrato.
Detrás de ambos tipos de comercio de animales, se encuentra un mercado global de tráfico y venta que mueve millones de dólares al año. No hay cifras oficiales que revelen la magnitud del negocio detrás de la compraventa de animales exóticos, pero basta recorrer las carreteras de México para advertir muchas personas que ofrecen desde animales vivos hasta productos derivados de ellos tales como pieles de víbora.
La venta de plantas diversas tampoco ofrece un panorama alentador. Las regiones más marginadas de la República Mexicana llegan a obtener magros ingresos del comercio de cientos de ejemplares de plantas y hongos, que se ofrecen para ornato o usos herbolarios. Hay rumores que hablan del saqueo masivo que llega a llenar camiones de carga con cactáceas (plantas muy valoradas entre coleccionistas de todo el mundo), para su venta en el extranjero.
Los resultados de toda esta cadena de extracción, distribución y venta, comprenden por lo tanto daños ecológicos tanto en las localidades que sufren de este saqueo, como en los ambientes donde finalmente terminarán, cuando el dueño del animal se deshaga de ellos por aburrimiento o por falta de recursos para mantenerlos. En el caso de hongos y plantas vivos, la liberación de esporas o semillas rara vez está bajo control de los seres humanos, lo que lleva a nuevas plagas.
De cierta manera, la pregunta más profunda que podemos hacernos es ¿qué tipo de vacío tratan de llenar los amantes de especies exóticas?
Si la conciencia despierta en los dueños de mascotas, vale la pena recordar e insistir que es mejor adoptar una mascota que comprarla. La mascota, más que una posesión es un compañero. Además, un dueño responsable atiende a su compañero, vigila sus actividades, cuida de su salud y esteriliza.
Se trata de ser responsable, ya que de lo contrario los confundidos amantes de las mascotas terminarán por convertirse en la peor plaga que jamás haya pisado este planeta.
FUENTES CONSULTADAS
Anónimo. Secret life of the cat: What do our feline companions get up to? BBC News. Science and Environment, (http://www.bbc.com/news/science-environment-22567526; 12 de Junio 2013, actualizado 15:59)
Mandujano, María C. y et.al. (2007). Las diez plagas de Egipto y la undécima en México: la plaga del nopal. Ciencias 88, octubre-diciembre, 50-58. [http://www.revistaciencias.unam.mx/es/47-revistas/revista-ciencias-88/270-las-diez-plagas-de-egipto-y-la-undecima-en-mexico-la-plaga-del-nopal.html]
National Geographic Society. Los tesoros de Egipto. National Geographic. México (2004) Ratliff E. 2011. Domesticar lo salvaje. National Geographic en Español 28(3):26-51
Slater L. & Musi V. J. 2014. Obsesión salvaje. National Geographic en Español 34(4):78-101
Smith C. 2017. Cats Domesticated Themselves, Ancient DNA Shows. National Geographic, (http://news.nationalgeographic.com/2017/06/domesticated-cats-dna-genetics-pets-science/)
http://archivo.eluniversal.com.mx/articulos/73809.html
http://www.australianwildlife.org/field-programs/feral-cats-and-foxes.aspx
http://worldhistoryforusall.sdsu.edu/images/bigeras/era4/Regions_of_Early_Plant_and_Animal_Domestication.jpg
http://www.biodiversidad.gob.mx/especies/Invasoras/invasoras.html